LA INERCIA MÁGICA DE LA NAVIDAD

Al ritmo de las panderetas comienzan las cenas de empresa y las reuniones familiares. Adornos navideños y luces parpadeantes se asoman tímidamente por los centros comerciales. Remolinos de gente se agrupan en las calles para comprar regalos a las personas más allegadas

LA INERCIA MÁGICA DE LA NAVIDAD

Al ritmo de las panderetas comienzan las cenas de empresa y las reuniones familiares. Adornos navideños y luces parpadeantes se asoman tímidamente por los centros comerciales. Remolinos de gente se agrupan en las calles para comprar regalos a las personas más allegadas. Colas infinitas aparecen en Doña Manolita  para comprar lotería de Navidad, ¿y si este año tenemos suerte y nos toca? Ha llegado diciembre. El mes de los árboles de Navidad y los disfraces de Papá Noel. El mes del marisco, el cordero, los polvorones y las campanadas. El mes en el que ponemos el belén en el descansillo de la entrada. El mes de los niños, de las ilusiones y de los Reyes Magos. Pero también el mes de los mayores y los recuerdos. Y es que este mes se repite periódicamente, como todo los meses. Pero, ¿acaso no es  diciembre un mes especialmente mágico?

 

Así es.  En Navidad nos metemos en una dinámica rutinaria, en la que en ocasiones actuamos sin pensar en el por qué. Por inercia. Una bonita inercia que se va repitiendo cada año, y que aunque pueda parecer monótona hace que cada año sea especial y que esperemos estas fechas con ilusión.

 

Mavidad en Madrid

Por ejemplo, cada año ponemos un árbol de Navidad en casa- ¿con qué sentido? ¿qué hace un pino en un séptimo piso de una gran avenida de la ciudad? ¿Sabes el porqué de esta tradición?

 

 En la antigüedad, los germanos estaban convencidos de que tanto la Tierra como los Astros pendían de un árbol gigantesco, el Árbol del Universo, cuyas raíces estaban en el infierno y su copa, en el cielo. Para celebrar el solsticio de invierno, decoraban un roble con antorchas y bailaban a su alrededor. . Pues bien, esta idea pareció resultarle llamativa a un evangelizador alemán llamado Bonifacio. Así que como ocurre en las mejores familias, ¡se copió un poquito de la idea inicial! Y hacha en mano cortó un árbol de los universales y plantó un pino en su lugar. ¿Por qué un pino? Porque decidió que el carácter perenne de este tipo de árbol simboliza el amor por Dios, y es que las hojas de este árbol duran eternamente. ¿Qué os parece esta comparación? Lo adornó con manzanas y velas. Las primeras simbolizaban el pecado original y las segundas la luz de Jesucristo. Conforme ha pasado el tiempo, las manzanas y las velas han desaparecido y se han transformado en esferas, luces, estrellas y demás adornos. Cómo ha cambiado la historia, ¿verdad?

 

El día 24 de diciembre por la noche  Papá Noel nos trae regalos. ¿De dónde viene este señor tan majete que entra por la chimenea cargado de regalos para toda la familia?

 

Parece ser que este señor gordito y con barba es un personaje legendario basado en la figura de Nicolás de Bari, un obispo cristiano del siglo IV a.C. Dicho obispo sentía un cariño especial hacia los niños, siendo famoso por repartir obsequios. Pero esto va más allá, ya que parece que ayudó a tres niñas muy humildes de forma secreta. Entró por una ventana y depositó una bolsa de oro dentro de los calcetines de cada niña. Calcetines que colgaban sobre la chimenea ya que se estaban secando. ¿Y qué tiene que ver este señor de buen corazón con Papá Noel? Pues que los dos tenían barba y que con los años Coca Cola se basaría en él para hacer sus anuncios navideños consiguiendo así hacerle muy popular. Además, esta marca decidió cómo sería su famosa vestimenta: roja y blanca. (Y aúpa Atleti). Y que a nadie se le ocurra elegir otros colores.

 

Por inercia o no, las Navidades son un época increíble en la que pasamos más tiempo con nuestros amigos y familiares. Cada año es único y especial. Y aunque este año habrá una silla vacía llena de recuerdos, podremos oír el llanto del nuevo miembro de la familia. Puede que no sepamos apenas de la existencia de Bonifacio ni de Nicolás, pero todos tenemos un árbol brillando enfrente de la mesa y llevamos un gorrito blanco y rojo que se contonea con nuestros movimientos. Lo haremos este año y lo repetiremos igual al año que viene. Es verdad que en ocasiones no sabemos el por qué de estas tradiciones. Lo que si sabemos es que cada año tenemos ilusión en juntarnos de nuevo y compartir momentos únicos.  ¡Bendita inercia!

 

Por eso, de parte de Bonificacio, Nicolás y el Universo Makinga queremos aportar nuestro granito de arena al espíritu de la Navidad  para que os preguntéis el porqué de las cosas. Ponemos en marcha un sorteo de Navidad de 5 kits de volcanes furiosos. Seguro que pasaréis momentos  gratos e inolvidables experimentando en familia.

Sabemos que no tenemos la influencia de Coca- cola, pero oye.. ¡Quién sabe, igual se convierte en tradición y en unos años estamos todos poniendo volcanes en erupción como locos para celebrar la Navidad!

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Sorteo de 5  KITs DE VOLCÁN FURIOSO. Incluye los ingredientes, material e instrucciones para poner un volcán en erupción.

 

Bases del concurso: – Mandar un email a: info@greyelephant.com antes del día 7 de enero indicando nombre y apellidos + edad. Puedes participar todos los peques de 5 a 12 años. El día 7 de enero os diremos quiénes son los ganadores y nos pondremos en contacto para que recibáis vuestro kit de volcán furioso.

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